DERECHOS HUMANOS.

 

¿Sabías que en 1850, Roger Taney, presidente del Tribunal Supremo de los EE.UU. afirmaba que “un hombre negro no tiene ningún derecho que un hombre blanco esté obligado a respetar”? ¿Que en 1980 en España las mujeres casadas no podían comprar ni vender, montar un negocio, sin la autorización del marido? ¿Que las mujeres españolas sólo pueden votar desde 1931?

 

La tarea de afianzar los DD.HH. ha sido difícil y sorprendente. Pensemos en algo tan elemental como el voto libre y democrático: en 1800 todavía se luchaba por conseguir que existiera posibilidad de votar, un voto censitario al que sólo tenían derecho los que poseían una determinada renta anual, es decir, los ricos; en 1900 empezaron a tener audiencia las reclamaciones de las sufragistas, quienes consiguieron por fin el sufragio auténticamente universal (en el caso de España hay que esperar para ello a 1931).

 

 

Cómo se elaboraron y alcanzaron los derechos humanos. La defensa de los DD.HH. no es algo reciente. No son una creación del mundo occidental sino que son patrimonio de toda la humanidad, pues toda ella ha contribuido y sigue contribuyendo a su gestación. El código de Hammurabi (aunque hoy nos parecería excesivamente duro), la defensa estoica de la igualdad humana, son algunos testimonios antiguos. Hoy ya no se admite el ojo por ojo, ni la esclavitud, la ley del más fuerte.

 

Antecedentes directos de la declaración de 1948 son la declaración de derechos de Virginia de 1776 (en el contexto del proceso de independencia de los EE.UU.) y la Declaración de  los derechos del hombre y el ciudadano de Francia en 1789. En algunos documentos se habla de estos derechos como de primera generación, derechos formales como son: el respeto radical del individuo, la defensa de su autonomía personal que se refleja en el libre ejercicio de la razón y en la no aceptación de coacciones externas que fuercen su voluntad; la libertad política, jurídica y de expresión, la tolerancia, la fundamentación democrática del poder, expresada a través de la separación de poderes y del sufragio universal, las garantías jurídicas y procesales para todos los detenidos y, en fin, la aspiración a la fraternidad universal como guía del comportamiento de los seres humanos. Todos estos derechos son condición absolutamente necesaria para una existencia humana digna, aunque no sean condición suficiente y se necesite atender a otras dimensiones de la dignidad humana para alcanzar un mundo más justo.  Estos son los derechos que la burguesía consiguió para sí misma y así para la humanidad.

 

La mayor crítica a estos derechos “puramente formales” vendrá del movimiento obrero en el siglo XIX: ¿de qué sirve la igualdad ante la ley si económicamente somos desiguales? ¿Para qué la libertad de expresión si las masas son iletradas? ¿Cómo alcanzar la fraternidad si la riqueza está en unas pocas manos? ¿No es todo esto un bello discurso para ocultar la verdadera realidad de la desigualdad? Es en el XIX cuando surgen derechos como el de sindicación, condiciones dignas de vivienda y derecho a la asistencia médica, mejora de salarios, jornada de ocho horas, etc.

 

La II Guerra Mundial (con la barbarie nazi y con el uso de la bomba atómica) supuso una llamada de atención para la conciencia de la humanidad. La Carta de las Naciones Unidas de 1945 es el antecedente a la declaración de 1948. El 10 de diciembre de 1948 se firmó en París la Declaración Universal de los Derechos Humanos (derechos de segunda generación, los llaman algunos) que desde ese momento tuvieron un éxito sin precedentes; su fuerza es mayor que la de una simple recomendación y se ha convertido en un documento clave para la ONU y todos los países miembros, algunos de los cuales la citan expresamente en sus constituciones o incorporan su contenido para convertirlo en el fundamento de su convivencia política. El que todos los países la reconocieran al final hace que les obligue moral e incluso jurídicamente. (Curiosidad: los 8 países que se abstuvieron: Arabia Saudita, Bielorrusia, Checoslovaquia, Polonia, Ucrania, Sudáfrica, URSS y Yugoslavia. España no firmó la declaración pues no pertenecía a las Naciones Unidas en ese momento).

 

Existe una tercera generación de DD.HH que se refieren a la autonomía de los pueblos (en 1976 se firma en Argel la Declaración de los Derechos de los Pueblos), a reclamaciones en torno a la conservación de la naturaleza y calidad del medio ambiente, reclamaciones sobre la necesidad de acabar con la carrera de armamentos.

 

 

 

Algunos personajes:

  • Molly Bruce, Comisionada de la ONU para los DD.HH: Cuenta cómo vio de joven de qué manera se humillaba en público a un anciano judío.
  • Ch. Malik, académico libanés e hijo del diplomático: recuerda la figura de su padre.
  • René Cassin, magistrado francés y veterano de la I Guerra Mundial. Premio Nobel de la Paz 1968.
  • E. Lawson, defensor de los trabajadores negros en USA (à Molly Bruce).
  • Stephane Hessel, diplomático francés y superviviente de un campo de concentración: “Nunca más debería repetirse aquello”.

El 26 de junio de 1945 se aprueba en San Francisco  la Carta de Fundación de las Naciones Unidas. En ella se hace mención en siete ocasiones a los Derechos Humanos y se establece la formación de una Comisión de Derechos Humanos. Desde el primer momento uno de los problemas más difíciles de resolver fue el de armonizar los derechos individuales de las personas con los derechos de los Estados. En 1946 había problemas en el mundo como el apartheid (Sudáfrica), la independencia de la India, la dictadura de Stalin y sus crímenes, la segregación racial en USA. Eleanor Rooselvet fue elegida presidenta de la Comisión que debía redactar la DUDH.

 

La Declaración la hicieron un grupo de delegados, una reunión de filósofos, teóricos y diplomáticos, entre los que estaban:

 

R. Cassin (Francia)                                H. Santacruz (Chile)                              B.B. Chang (China)                  H. Lojeve

J. Humphrey (Canadá)                          Ch. Malik (Líbano)                              W. Korecksky (URSS)              G. Wilson (Gran Bretaña)

E. Rooselvet (USA)                             E. Lawson (EE.UU.)                                M. Bruce (GB)                               H. Metha (India)

S. Hessel (Francia)

1947. Para la redacción de los artículos fueron consultados el Mahatma Gandhi, H. G. Wells y B. Croce. Aunque fueron Humphrey y Cassin los máximos responsables del documento, éste se puede considerar como obra de todos los que participaron en él.  El primer borrador fue presentado por R. Cassin, incluyendo términos que todas las partes pudieran aceptar. El artículo 1 decía originariamente  “Todos los hombres son creados iguales”, pero la India pidió que fuera “Todos los seres humanos”, y la URSS que pusiera mejor “nacen libres e iguales”. El acuerdo sobre derechos políticos y civiles fue fácil, pero los económicos, sociales y culturales suscitaron una profunda división sobre todo entre URSS y Gran Bretaña. Los dd. sociales y económicos deberían recogerse en otra declaración.

 

Fue René Cassin quien defendió la consideración Universal de la Declaración. Se esperaba que estos derechos generales adoptasen diversas formas según las distintas culturas. UNIVERSALIDAD SI, NO HOMOGENEIDAD.

E. Rooselvet ya planteó con claridad la defensa de los derechos de las mujeres, para denunciar casos de prostitución forzada, mutilación genital, violaciones en tiempos de guerra, violencia doméstica….

Conflicto entre dos tipos de derechos: civiles y políticos   /    sociales, económicos y culturales.

OESTE                 ESTE

USA / GB             URSS

Cada bando analizó la Declaración desde su punto de vista.

Según Cassin, todos deberían aparecer en la Declaración. La liberación de la miseria (el famoso artículo 22) es un derecho humano. Es inútil tener libertad para votar cuando se vive en la más absoluta miseria.

Tres generaciones de derechos humanos

TRES DIMENSIONES:   Legitimidad ética

                    Formulación jurídica

                    Aplicación política generalizada

Generación

Tipos

Características

Tipo de Estado

Ejemplos

Primera: Siglos XVII y XVIII Políticos (civiles) Protegen a los individuos de las arbitrariedades del Estado, garantizando que el poder esté en manos del pueblo.Valor moral clave: Libertad Estado democrático de derecho Derecho a la vida, a la libertad.Derecho a un juicio justo.Libertad de expresión.

Sufragio universal

Segunda: Siglos XIX y XX. Económicos, sociales y culturales. Garantizan condiciones de vida iguales para todos.Valor moral clave: Estado social y democrático de Derecho (Estado del bienestar) Derecho al trabajo, al subsidio de desempleo, a la educación, a pensiones de jubilación…
Tercera: Actualidad Derechos medioambientales, sobre la paz… Amplían los derechos a todos los seres vivos (animales, plantas, planeta…)Valor moral clave: Solidaridad No existe ningún Estado que los haya ratificado. Derechos de los animales.Derechos ecológicos.Derecho a la diferencia sexual.

Tomado de Filosofía.1º Bachillerato. Guía didáctica. P. 81. Ed. Espasa. Madrid 2000.

Anuncios