En Babelia (22.10.16) hay unas afirmaciones interesantes del reportero Sebastian Junger sobre las sociedades contemporáneas, personalizadas en lo que pasa en EE.UU., ese gigante que nos amamanta y destruye al mismo tiempo.

El hombre, dice está desubicado en las sociedades modernas; nunca en una sociedad tribal se habría permitido que los jefes (que el identifica ahora con el 1% de Wall Street) acaparasen una cantidad desproporcionada de riqueza solo porque tengan el poder para hacerlo.

También reflexiona sobre lo complicado que es para un soldado americano que vuelve de Oriente Próximo integrarse de nuevo en su sociedad: “Un soldado moderno que regresa del combate, o un superviviente de Sarajevo, pasa del grupo muy unido para el que los humanos evolucionaron a una sociedad en la que la mayoría de las personas trabaja fuera de casa, los niños son educados por extraños, las familias están aisladas de las comunidades más amplias y el beneficio personal eclipsa casi completamente el bien colectivo”.

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