Me llega este artículo a través de Twitter, en el que el esloveno Zizek se presenta como un fenómeno mediático en un tiempo en el que lo filosófico y lo crítico ya no parecen tener hueco. Hay un cierto aire de sorpresa en la noticia, porque no cuadra nada esta historia con el cariz que están tomando estos tiempos para el pensamiento.

Su obra más reciente es Menos que nada publicado por Akal en la que dialoga con Hegel. Tiene libros interesantes, reivindica la metafísica, pero ¡ay! su talón de Aquiles pero los bienpensantes es su éxito en las redes sociales, asunto que explica el éxito que ha tenido esta comparecencia en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ha conectado con gente joven, con un ambiente filosófico que no está en la Academia sino en las calles y los cafés. Luego ironiza con mucha facilidad; no sé dónde he leído una cita suya en la que afirma que la mejor manera de conseguir apuntalar las políticas de austeridad es que llegue al poder un partido radical como Syriza.

El artículo está en el este enlace.

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