Me llega este artículo a través de Twitter, en el que el esloveno Zizek se presenta como un fenómeno mediático en un tiempo en el que lo filosófico y lo crítico ya no parecen tener hueco. Hay un cierto aire de sorpresa en la noticia, porque no cuadra nada esta historia con el cariz que están tomando estos tiempos para el pensamiento.

Su obra más reciente es Menos que nada publicado por Akal en la que dialoga con Hegel. Tiene libros interesantes, reivindica la metafísica, pero ¡ay! su talón de Aquiles para los bienpensantes es su éxito en las redes sociales, asunto que explica el éxito que ha tenido esta comparecencia en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ha conectado con gente joven, con un ambiente filosófico que no está en la Academia sino en las calles y los cafés. Luego ironiza con mucha facilidad; no sé dónde he leído una cita suya en la que afirma que la mejor manera de conseguir apuntalar las políticas de austeridad es que llegue al poder un partido radical como Syriza.

El artículo está en el este enlace.

Posteriormente cae en mis manos el libro de Zizek, Mis chistes de filosofía, editado por Anagrama en 2015. Lo he ido leyendo a saltos y a golpes pero saco algunas conclusiones: lo de los chistes como fórmula para reflexionar sobre Lacan o el estructuralismo es una fórmula que permite llegar a ese público ávido de cultura inteligente y de crítica social enriquecida con referencias filosóficas actuales. Todo arranca con el episodio frente al árbol del bien y del mal, con Dios como el bromista supremo (idea tomada de un relato de Asimov) que plantea el primer chiste, ese que exige al hombre que no coma del árbol del conocimiento (la madre de todos los chistes, la llama); en el siguiente capítulo recoge la curiosa interpretación de Lacan del acertijo del prisionero (que ya trabajé en mis años de doctorado en Salamanca con Miguel Ángel Quintanilla) en modo sexualizado para jugar con la idea de qué mujer es capaz de saber quién la ha penetrado, si un hombre blanco o un hombre negro.

Zizek

Brecht, Marx, Hegel (mucho Hegel por todos lados, y múltiples referencias a su triada, su fenomenología… 98ss, la estructura de la universalidad abstracta hegeliana puesta patas arriba en la p. 117 con ese alumno que cuando le preguntan por distintos animales siempre acaba describiendo lo que es un caballo, pero que al ser preguntado por qué es un caballo no sabe contestar y acaba derrumbándose, p 132 criticando la posibilidad del conocimiento absoluto con ese chiste sobre la Polonia de Jaruzelski en la que se puede disparar a las personas que incumplen el toque de queda a partir de las 10 y donde un soldado dispara a una persona a menos 10 y alega que le dispara porque le conoce, sabe que vive muy lejos y no estará en su casa antes de la hora del toque de queda), Kierkegaard, Derrida, Badiou, muchas referencias lacanianas (en la p. 78 se refiere al auténtico meollo del tratamiento psicoanalítico, no basta con convencer al paciente de la verdad inconsciente de sus síntomas sino que también hay que convencer al inconsciente para que asuma esa verdad), Freud (que también escribió sobre los chistes y su papel en el juego del inconsciente, p. 95), entre otros, son algunos de los autores que aparecen comentados en estas páginas.

Muchos chistes sobre sexo (p. 148, ¿Cuál es el objeto más ligero de la tierra? El falo, pues es el único que se levanta sólo con el pensamiento), religión, (el de Jesús y María Magalena es paradigmático: van a hacer el amor y al ver la vagina de ella dice Jesús “qué herida tan horrible, habrá que curarla”, ante lo que ella sale despavorida, p. 18, un triste agradablemente vulgar, lo llama Zizek, que habla de que hay que tener cuidado con la gente demasiado empeñada en curar las heridas de los demás),  comunismo y comunistas, chistes serbo-croatas por doquier, muchas referencias al cine, a la ópera.

En la p. 122 a propósito de la unamuniana “Venceréis pero no convenceréis” se pregunta Zizek si eso es todo lo que la izquierda actual puede decirle al triunfante capitalismo global.

Me llamó mucho la atención esta pagina y la traigo completa: “AQUÍ TENEMOS UN CHISTE QUE NOS OFRECE la tríada hegeliana, incluyendo la “reconciliación” final, y que es una variación especialmente cruel de esos chistes de médicos de “primero las malas noticias y luego las buenas”, que abarca toda la tríada de noticias buenas-malas-buenas. Un marido, después de que su mujer se haya sometido a una operación larga y peligrosa, se acerca al médico y le pregunta por el resultado. El doctor le replica: “Su esposa ha sobrevido; lo más probable es que viva más que usted. Pero hay algunas complicaciones: ya no podrá controlar los músculos del ano, de manera que la mierda le saldrá sin parar. También habrá un flujo continuo de una gelatina amarilla y hedionda brotándole de la vagina, con lo que se acabaron las relaciones sexuales. Además, la boca no le funciona bien y no podrá retener la comida”. Al observar la creciente expresión de pánico en la cara del marido, el doctor le da unos cordiales golpecitos en la espalda y le dice sonriendo: “¡No se preocupe, era una broma! Todo ha ido bien. Su mujer ha muerto durante la operación.” P. 48. Las connotaciones no son sólo hegelianas sino de todo tipo.

Y el último: “HAY TRES RAZONES que nos permiten asegurar que Jesucristo procedía de una familia judía: 1. prosiguió la profesión de su padre; 2. su madre creía que su hijo era Dios; 3. era incapaz de imaginar a sus padres manteniendo relaciones sexuales.” P. 20

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